Ya son 27 los trabajadores de la salud que se contagiaron de coronavirus en San Luis

El más reciente fue informado este martes por la tarde, de manera extraoficial por el intendente de la Villa de Merlo, Juan Álvarez Pinto: “Hemos obtenido la confirmación del caso. Uno de los hisopados que se realizaron días atrás dio positivo, es un profesional de la salud”.

El riesgo que atraviesan los trabajadores de la salud en la lucha contra el Covid-19, quedó reflejado en los datos que arrojó el Gobierno provincial durante los últimos días.

Desde el comienzo de la pandemia, en marzo, en San Luis se detectaron 152 casos positivos de coronavirus. De esa cantidad, 27 corresponden a personas que se desempeñan dentro del sistema sanitario (entre profesionales y personal de mantenimiento). La cifra equivale al 17,76% de los pacientes registrados.

El primer había sido comunicado el 27 de julio y se trató de un médico residente del Hospital de San Luis. Según informó el Comité de Crisis, se desempeñaba en terapia intensiva y mantuvo contacto estrecho con un transportista de Buenos Aires que padecía el virus.

Un día más tarde, se informó otro paciente, que cumplía funciones en la misma área del Policlínico y había tenido vínculo con el primer trabajador. El 9 de agosto se sumó una tercera trabajadora de la salud que permanecía aislada y resultó infectada a partir de un contacto con el primer positivo.

Cuando el gobernador Alberto Rodríguez Saá se refirió a primer caso, lo calificó como “una negligencia grave” por parte del profesional: dijo que había ido a su puesto laboral aun presentando síntomas compatibles con covid-19.

En el inicio de la pandemia, la Asociación de Profesionales y Técnicos de la Salud (APTS) había enviado notas al Gobierno provincial haciendo alusión a la importancia de contar con elementos de protección para el personal. Desde el ministerio de Salud, habían garantizado tener insumos suficientes. Sin embargo, en muchos casos optaron por adquirirlos por sus propios medios o fueron donados por el gremio.

El sábado pasado, el sistema de salud volvió a convertirse en noticia cuando en el primer reporte del día se dieron a conocer que dos trabajadores del Hospital de Tilisarao habían arrojado resultado positivo para el virus.

Unas horas más tarde, en otro comunicado el Comité de Crisis informó otros dos pacientes que cumplían tareas en ese nosocomio, uno oriundo de la misma localidad y otro de Villa Elena.

El panorama se agravó el domingo, cuando la Provincia dio a conocer otros 16 casos positivos de coronavirus en Tilisarao.

Si bien hasta el momento se desconoce el origen del virus en la zona, el primer infectado que dio a conocer el Comité de Crisis fue un jubilado de 73 años, hoy internado en el Hospital “Madre Catalina Rodríguez”, de Merlo.

Sobre los enfermos en el sistema sanitario de la localidad, la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) en San Luis precisó que corresponden a administrativos, enfermeros, cocineros, bioquímicos, una odontóloga, un asistente social, una nutricionista, una psicóloga, una mucama y un auxiliar de odontología.

Los últimos tres infectados, se informaron en el reporte de este lunes por la noche. La presidenta del Comité de Crisis, María José Zanglá puntualizó que son vecinos de La Toma que trabajan en el Hospital Madre Catalina.

“Tenemos una situación de un contacto estrecho de un comisionista que estaba en Villa Mercedes, que dio positivo para Covid-19. Y en el día de hoy dos contactos estrechos de este paciente, o sea tres trabajadores de salud del Hospital de Merlo, en este momento son positivos”, se limitó a explicar la funcionaria.

La gravedad sanitaria que se evidencia al contabilizar es que en solo 36 días, 27 trabajadores contrajeron el virus.

En este contexto desde ATSA, pidieron al Gobierno el retorno a la fase 1 en toda la provincia.

“La trinchera en esta batalla es el sistema de salud, mientras que los soldados son los trabajadores de la sanidad; si ellos enferman la capacidad de respuesta será nula, pues el virus no distingue de clase social ni ocupación, afecta a cada ser humano por igual”, fundamentaron.

La determinación de la administración de Rodríguez Saá fue sólo retornar a esa fase a Tilisarao. El pueblo estará cerrado durante 14 días.

“Si el personal se sigue contagiando, llegará un momento que no habrá quién atienda, eso lo sabemos todos. Los respiradores no se manejan solos”, sostuvo en las últimas horas la secretaria General de APTS, Ana Lía Trifiró.

Al mismo tiempo, hizo alusión a los señalamientos y cuestionamientos del Gobierno a los profesionales de la salud: “Nadie quiere contagiarse y nadie quiere andar contagiando. Esto me hace acordar mucho a las primeras épocas del HIV Sida donde la gente no quería decir nada porque iba a ser juzgada, lapidada. Esto mismo lo vivimos ahora, es lastimoso que no hayamos aprendido”.

“Por qué no cuentan las pésimas condiciones en las que trabajan mis compañeros”

Los dichos del gobernador “cayeron muy mal” en el ámbito de la salud en Tilisarao. “Hoy, mezcla quizás de miles de emociones por lo que me toca vivir en carne propia al igual que todos mis compañeros, no tengo ganas de callarme! Qué triste y doloroso sentirse juzgado y recibir un trato tan deshumanizado como el que estamos recibiendo”, escribió en las redes sociales, una profesional del Hospital, Lucía Menes.

Mencionó que “nadie quiso ni eligió contraer el virus”, y al mismo tiempo agregó: “Qué dolor más grande recibir un ‘¿y tomaban mates en el hospital de Tili?’ como un arma en la cabeza, como si fuésemos los responsables de todo esto! Por qué no cuentan que un paciente tiene que venir con una tremenda tolerancia a la frustración y por cansancio lograr que los hisopen, por ejemplo”.

También cuestionó: “Por qué no cuentan de las pésimas condiciones en las que trabajaban mis compañeros, la cantidad de veces que la angustia te come el alma cada vez que se hace todo lo que está a nuestro alcance para ayudar al paciente y aun así no alcanza”.

“Entiendo que estamos en crisis, que todo es un caos, pero necesitamos estar unidos no culpándonos los unos a los otros. Cuídense mucho porque acá nos tienen bastantes descuidados. Los profesionales de la salud somos humanos”, dijo al final.