Tras reclamar por la flexibilización de la cuarentena, el intendente de Olavarría debió anunciar la vuelta a la Fase 1 por un brote de contagios

La ciudad bonaerense de Olavarría pasó los primeros dos meses y medio de cuarentena con apenas tres casos de coronavirus confirmados. En los últimos dos días, sin embargo, ese número se elevó a 33 y el intendente, Ezequiel Galli, anunció que el municipio, que empezaba a prepararse para nuevas flexibilizaciones, deberá en cambio volver a Fase 1 y reforzar el aislamiento.

¿Hasta cuándo vamos a seguir así? ¿Tiene sentido seguir estirando el aislamiento? ¿Cuál es el plan para atacar el pico de la curva? ¿Ustedes también se hacen estas preguntas?”: el jefe comunal de Olavarría acompañó con esa seguidilla de preguntas retóricas una encuesta en sus redes sociales con dos opciones: “Sigamos aislados” o “Basta de aislamiento”. La primera opción ganó con el 57% de los votos y ese mismo día se confirmaron los primeros cuatro casos del brote de la Ciudad, por lo que, en las respuestas a su tuit, el intendente de Juntos por el Cambio recibió varias críticas.

“Una vez que el virus empiece a circular, en algún momento vamos a tener que volver a salir con los cuidados necesarios. No podemos estar eternamente en aislamiento”, expresó Galli en una entrevista con Infobae este fin de semana. “Cuánto tiempo más estaremos en situación de encierro, hay que sostener el sistema de salud -que no colapse- pero en algún momento vamos a tener que pasar de la cuarentena administrada al contagio administrado porque uno no vislumbra que en el corto plazo vaya a aparecer la vacuna”.