EL ESCANDALO DEL “VACUNATORIO VIP” EN SAN LUIS

El escándalo nacional de las vacunas VIP tuvo su correlato en San Luis en donde el Gobernador Alberto Rodríguez Saá ofertó y ordenó vacunar por fuera de los protocolos establecidos a familiares, conocidos, y dirigentes de su espacio políticos y de partidos de la oposición, antes que a personal de riesgo o personas mayores.

La existencia de un listado de “vacunados VIP” se pudo intuir y luego confirmar tras las declaraciones de la ministra de Salud, Silvia Sosa Araujo que admitió que junto al Gobernador se vacunó a personal estratégico del Gobierno, una definición tan ambigua que abrió el imaginario social con las peores sospechas, y que ganó verosimilitud gracias a la declaración del Senador Nacional, Claudio Poggi que admitió que se negó a recibir la vacuna contra el Covid 19 que el Gobernador le ofreció a través de la Jefa de Gabinete Natalia Zabala Chacur.

Esa confirmación por parte de Poggi, permitió correr el velo hasta finalmente confirmar las peores sospechas: el Gobierno montó un “vacunatorio vip” o por fuera de todos los protocolos establecidos, priorizando las escasas dosis para sus conocidos o amigos, y no para los ciudadanos pertenecientes a grupos de riesgo. Claramente en el caso de los dirigentes de la oposición, la intención que persiguió el Gobierno fue exponerlos al escarnio público.

A la par de la confirmación vox populi de un “vacunatorio vip” comenzaron a aparecer solicitudes de pedidos de informes. El diputado Gastón Hissa, el abogado Ricardo Bazla, el diputado Luis Lucero Guillet, le pusieron sus firmas a varios de esos pedidos, que ingresaron a las mesas de entrada de Terrazas del Portezuelo y de la Cámara de Diputados de la provincia.

En las redes sociales se nombró a varios dirigentes de diversas instituciones como destinatarios de esas dosis de “vacunas vip” y hubo algunos que hasta admitieron habérsela colocado, argumentando razones particulares de salud.

Poggi y su negativa a convertirse en un “vacunado vip”.

“Respondí que cedía la dosis a un sanluiseño de riesgo, del área salud”, esa fue lo que le dijo el  Senador nacional puntano cuando la jefa de Gabinete le llamó por teléfono, por expreso pedido del Gobernador Rodríguez Saá  y le ofreció ser parte de ese grupo privilegiado que sería vacunado sin importar las reglas establecidas.

“A finales de enero, 25 o 26, hace un mes el gobernador por intermedio de la jefa de Gabinete me invitó a vacunarme diciéndome que tenía una dosis reservada para mí del primer lote que recibió la provincia. Por supuesto no dudé ni medio segundo en no aceptarla y le dije a Rodríguez Saá que se la cedía a un sanluiseño de riesgo” respondió Poggi en ese llamado telefónico.

“Es una situación que ocurrió hace un mes cuando ni el personal de la salud se había vacunado en su totalidad. Supongo que no debo ser el único invitado, lo que no sé es si todos le dieron la misma respuesta” contó en una entrevista radial. “Aprovechar una situación de poder para colocarse la vacuna sin que te corresponda, significa además de la corrupción en sí mismo, que no te importa la vida de los demás ciudadanos que tienen la prioridad”, dijo y se refirió también al escándalo nacional que había estallado con epicentro en el Gobierno nacional: “Es algo inmundo, cobarde, miserable, que desacredita a la política, la desprestigia, le hace muy mal, porque le genera más desazón y bronca en los ciudadanos, que en esta pandemia y desde hace un año han cedido gran parte de la libertad al poder, para que éste tenga más herramientas para que nos cuide sanitariamente pero el pésimo ejemplo de privilegios, es totalmente repudiable”.